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El almacenamiento es clave para garantizar la transición energética en España

30 Jun, 2021

Álvaro Sánchez es director de ingeniería en Iberia de la compañía Statkraft

El mes de febrero de 2021 el Consejo de ministros aprobó la ‘Estrategia Nacional de Almacenamiento’, una herramienta clave para impulsar la instalación de sistemas de almacenamiento en España que contempla pasar de los 8 GW instalados en la actualidad a un volumen de 20 GW en 2030.  

Dotar a la red de almacenamiento resulta esencial para asegurar el flujo de energía constante, de plena potencia y, por tanto, hacer efectiva la integración de las energías renovables en el sistema y avanzar hacia economías descarbonizadas.

El primer punto que conviene aclarar es que, además de las baterías, existen otras tecnologías de almacenamiento como el bombeo hidráulico, la energía térmica de centrales termo-solares y los súper condensadores. De hecho, las baterías suponen el menor porcentaje de este mix tecnológico. Dentro de los objetivos incluidos en la Estrategia Nacional de Almacenamiento cabe destacar el establecimiento de un mínimo de 400MW de baterías detrás del medidor, orientadas al autoconsumo para que los hogares también se beneficien de este desarrollo tecnológico.

Los retos a los que se enfrenta el desarrollo del almacenamiento en España

La estrategia aprobada por el Gobierno identifica los retos a los que se enfrenta nuestro país para abandonar los últimos puestos del ranking europeo en esta materia.

Tras mi experiencia en el desarrollo y modelado financiero de diferentes proyectos de almacenamiento en varios países europeos, me atrevo a concluir que los principales motivos por los que España ocupa esta posición son los siguientes: 

  • Adaptación del marco regulatorio: Hasta hace unos meses no existía una regulación clara para estos sistemas de gestión de energía, de hecho, no se contemplaba en los procedimientos de operación por parte de la administración y del gestor de red la inclusión de baterías en la hibridación de parques de generación eléctrica  
  • Cobro de la doble carga de tarifas de red: Se debe evitar que la actividad esté sometida a un pago duplicado de peajes y cargos.  
  • Retribución por servicios de soporte de red: En la mayoría de los países, el almacenamiento recibe una retribución adicional por todos los servicios de estabilización de red que son capaces de proporcionar, como la regulación de la frecuencia, black start o la estabilización del voltaje. Esta retribución puede hacer que el proyecto sea financieramente viable en países como Reino Unido.  

Figura1. Posibles usos de un sistema de almacenamiento.  

 

Fomento de instalaciones renovables con almacenamiento

Es imprescindible fomentar la inclusión de almacenamiento en las nuevas instalaciones de energía renovable para poder garantizar la transición energética y cumplir con los objetivos marcados por el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). Si ponemos la lupa en nuestro país vecino, Portugal, ya es obligatoria la inclusión de estos sistemas en cualquier nueva instalación renovable, y en otros muchos países los proyectos de renovables que incluyen almacenamiento tienen prioridad.

En España ya se incluyó en la última subasta de energías renovables un mecanismo para promocionar el almacenamiento con un ingreso adicional del 25% de precio por MWh para las instalaciones que fueran dotadas de almacenamiento. Esta medida no fue suficiente ya que los proyectos gestionables, con almacenamiento, no tuvieron casi presencia en los más de 3GW adjudicados.

Desde Statkraft, estudiamos esta opción, pero la inversión extra requerida no se veía compensada a medio y largo plazo. Por tanto, este incentivo se muestra insuficiente ya que no estaba acorde con los precios de incremento del coste de producción de la energía que una fuente de energía renovable sufriría por la inclusión de almacenamiento. El LCOE (Levelized cost of Energy) de una planta solar está en torno a 37 $/MWh y el LCOS (Levelized cost of storage) se calcula entorno a los 110 $/MWh(1), estos números confirman que un extra de un 25% no hacen atractiva la inclusión de almacenamiento en los proyectos renovables. 

El hidrogeno verde, clave para la total descarbonización del sistema

El hidrogeno verde, está llamado a ser el punto de inflexión que incline la balanza hacia el autoconsumo y facilite una mayor entrada de renovables al mix energético. La apuesta, tanto pública como privada, por esta tecnología es clara. España contará con 140.000 millones de euros para energía de los fondos europeos, de los cuales una gran parte irá destinada al impulso de esta nueva tecnología.   

El hidrogeno verde permitirá traccionar la demanda combinando con la flexibilidad necesaria de la red existente de gas para ayudar a la descarcarbonización de algunas de las industrias que más contribuyen a las emisiones de dióxido de carbono, actuando a la vez en la generación de energía, la industria y el transporte.

España debe posicionarse en el pódium del almacenamiento 

El almacenamiento contribuye a la estabilidad y resiliencia de las redes eléctricas, fomenta la participación y concienciación del ciudadano en el cambio del modelo energético y facilita una mayor competencia e integración en el mercado eléctrico de las tecnologías de generación. Además, el despliegue del almacenamiento generará empleo, contribuirá a la recuperación de la economía, impulsará la transición justa y la fundación de nuevos modelos de negocio en toda la cadena de valor del almacenamiento.  

Esta estrategia de almacenamiento es, por tanto, necesaria para España y clave para poder conseguir un mix energético estable con una parte predominante de energías renovables. Y no concluyo sin remarcar el importante papel del hidrogeno verde, determinante en esta transición energética, que aún en fase de desarrollo va a necesitar de un gran apoyo, tanto de entidades públicas como privadas.